![]() |
Eduardo Bonnín |
El Movimiento de
Cursillos de Cristiandad nació en
España, concretamente en la isla de Mallorca, entre los años 1940 y 1949.
Surge como fruto del trabajo, inquietud y esfuerzo apostólico de un grupo de
seglares y sacerdotes que formaban parte del Consejo Diocesano de los Jóvenes
de Acción Católica (JAC) de Mallorca. En aquellos años se estaba preparando
intensamente una gran peregrinación nacional de los JAC a Santiago de
Compostela, que se celebraría en el año 1948. Se organizan diversas
actividades, entre ellas la celebración de “Cursillos
de Adelantados de Peregrinos”, dirigidos por miembros del Consejo Nacional
de los JAC, y “Cursillos de Jefes de Peregrinos”, en parroquias, dirigidos por
miembros de los Consejos Diocesanos. En estos cursillos se percibe la posibilidad
de desarrollar algo nuevo, algo que permitiera que el contenido esencial del
cristianismo fuera captado en toda su intensidad incluso por quienes vivían al
margen de la religión. Se lleva a cabo un arduo trabajo de búsqueda, de
reflexión, de maduración del que, con la Gracia del Espíritu, va surgiendo algo
nuevo, que se concreta en lo que después se llama “Cursillos de Cristiandad”,
con rasgos de los cursillos anteriores, pero diferente por su enfoque,
finalidad y sentido.